sábado, 22 de agosto de 2009

La Latinidad del Quechua de Ancash


En el quechua se encuentran resumidas nuestra Historia y nuestra Geografía, nuestras tradiciones mitológicas, leyendas, versiones fabulosas, los grandes acontecimientos que se realizaban en el Cuzco, las fiestas del "IntiRaimi", "Capac-Raimi", del "Mosoc-Nina", las guerras, los dramas, la música y poesía incaica. Es el lenguaje folklórico del pueblo peruano, reflejado en las costumbres, usos y creencias que se han asentado en las profundas capas sociales de la peruanidad.. Por su extensión geográfica ha dejado un denso estrato vernacular y ha enriquecido con su vocabulario las manifestaciones colectivas, manteniéndose vivas y latentes en el alma popular


Añoranzas de amor

Anita Eugenia y lilia emperatriz fueron marinas de las más angelicales, salerosas, bellas y seductoras que realzaban la festividad local, Anita era la melodía y el verso, Lilia era el verso y la melodía del amor, esquiva como colibrí, Lilia el colibrí esquivo de la fantasía, terso de rosa de el cutis de Anita el de Lilia de lises blancos y de amapolas; el cutis de Anita reverberaba al sol, en el de Lilia el sol se embellecía......


Aguacero de piedras

El emporio es envidiable y la codicia y ambición tienden su torba asechanza, el descubrimiento de una nueva veta suscita un interés desorbitado para adelantarse a la delegación a formular el denuncio, en este afán reluce el puñal y el revólver riela el vértigo fatal, Shenedollé, Hank Ford y Emé, Gálvez, puente y tejada y muchos más murieron en aquella carrera alocada del "oro" o del "tungsteno".

viernes, 21 de agosto de 2009

Alegorías paganas

Al amanecer el trino de las aves del jardín me obsequia su himno matinal y por entre los intersticios de las puertas y ventanas se filtra el sol como una bandada de canarios, en la mañana es otra maravilla, igual que su rostro radiante y la música de su voz se deja oír.

Caciques y kuracas

En el camino reseco y calcinado sonaban los cascos como voces crepitantes repercutiéndose en las cumbres y volviendo el eco a resonar !agua! agua !agua! en el galopar acompasado de los corceles parecía escucharse la modulación de !agua! agua! agua! y los jinetes absortos y traspasados jadeaban voces entrecortadas !agua! agua! agua! las miradas desorbitadas en el paroxismo de la ilusión parecían ver caudales de !agua! agua! agua!

Flores en la cumbre

La pastora que apacenta su rebaño puso de trecho en trecho sobre la corola de las flores hilachas de lana o hebras de su cabellera que el cholo advertirá al flamear el viento, otras hileras de chamuchuyes más cómplices y románticas guiñarán al galán y guiarán sus pasos hasta el albergue de alguna cueva donde la moza en una muelle alcoba de paja yacerá la tibia y jugosa confitura de su cuerpo virginal en espera del zagal enamorado.


domingo, 2 de agosto de 2009

Valle de la Magdalena


Valle de la Magdalena



Muy difícil sería, al menos por ahora, pretender fijar la procedencia inmediata de los más antiguos pobladores de este Valle, pero no cabe duda, en cambio, de que, desde épocas remotas relativamente, estuvo ya poblado por Ayllus pescadores con caballitos de totora1 de una rudimentaria civilización.
Se alude tal vez a pobladores yungas en magdalena y Maranga, cuya vestimenta es ligera y de algodón hasta llegar a la semidesnudez
2 mencionando también a los indios Chirimías pobladores de este valle,3 como así también se les denominaban indios Trompetas, a los de Surco.
Ante la ausencia de fuentes documentales y auténticas, que explicarán las orígenes prehispánicos y coloniales de la Magdalena, los investigadores regionales, con criterios bastantes simplistas, no vacilaron en falsificar documentos e inventar historias para llenar esos vacíos.

Desde el punto de vista urbano, el pueblo de la Magdalena seria de área reducida. Siguiendo a Cobo, Lima se encontraba dividida en 4 zonas ó reparticiones muy marcadas por los años de 1533: La primera al Norte donde se juntan los valles del Rrímac y del Chillón, llamándose Carabaillo, al frente del Cacique de Collique; los pueblos de Huatca, Chayacala, Tilaco y Cayac al Centro que formaban Mararanga, con sus caciques respectivos;Armatambo al Sur, al pie del Morro Ssplar y el cerro tutelar de Marjka Vilca; Lurigancho al Este, donde vivían los Huanchos del Valle de la parte baja. Confirmando a Garcilazo en gran parte, esta población indígena eran dos naciones que lo habitaban con lenguas distintas. Los naturales deCabrabayllo y de Pachacamak divididas en gobernaciones de 10 mil familias cada una: el pueblo de Carabaillo en la cabeza de la primera, el deMaranga que es el centro del valle, la segunda y surco la tercera.

A partir de la mitad del S. XVI apreciamos la desocupación progresiva de los edificios indígenas por la paulatina desaparición de los sectores de la antigua población, “etapa concordable con las reducciones indígenas de HuatcaMarca, Mmaranga y Huantolle, en el cambio progresivo de la población en el régimen de la propiedad. Se transforma el sector urbano en rural.