jueves, 8 de abril de 2010

Hilda Jessica Castillo Arteaga

Por Julio Olivera Oré.
Jessy, nace un día de navidad del año 86 en Huamachuco, donde el paisaje es el poblado airoso o el villorrio humilde, la campiña próvida o el páramo agreste, los ríos ululantes, las lagunas sensitivas, los cerros trenzados y las cumbres nevadas. Su ubicación y, su riqueza lograrán en ella un cielo acogedor, una atmósfera y un horizonte sugestivo, una luz solar y lunar más esplendentes, para su trayectoria en la poesía, la música la pintura y el folklore.

El paisaje revive en Jessy la emoción mágica que la naturaleza impone. Suscita una renovación de emociones en el contacto con la belleza del universo. No es que el paisaje tiene la fuerza vital de comunicar al ser una simpatía y fusión que le da la sensación y emoción de vivir el contacto de la primavera, la armonía del color, la melodía de un ritmo o el halo sutil de los crepúsculos.

El canto de Jessy es la belleza de una estampa o la hermosura de una flor nos transfigura al punto que nos sentimos identificados con el paisaje o anegados de su fragancia. La naturaleza por la ingeniosa obra de sus armonías y vibraciones nos traspasa y penetra tanto que crea un sentido especial de relación que explica la razón de quienes anuncian una tempestad cuando ella no amenazaba o hacia prever por sus apariencias. Tal una modalidad de la presencia o sentimiento mágico de esta princesa nativa de Huamachuco, de cuya evolución son fruto el mito y al mística, que la poesía y la música logran y, alcanzan significarlo en su plena función de relación e identificación.

El paisaje musical de Jessy es fruto de una simbiosis estética. El verdor del prado, el rumor del follaje, la cadencia y el brillo de una cascada, el lago especular, la montaña cuajada de nieve y el sol opulento que esparce la magia de su luz no pueden contemplarse sino en el conjunto armónico en que lo ha dispuesto la naturaleza. Y es entonces que dejamos de percibir las cosas aisladas para concebir o sentirlas en relación. Este concierto y armonía no se habría logrado de otra manera.

Su talento y su arte sin innatos, ya dejó huella profunda en su vida, ya en el César Vallejo marcó con sus letras musicales El Resplandor de la Luna¨ Si las cosas en el panorama son apreciables en su función de relación tienen un alma y una esencia. Por supuesto, en este caso la elaboración mental entra en juego, y entonces las cosas adquieren cierta irrealidad y mucho más, cuando, como es natural, tienen que proyectarse en el espacio donde un dulce tono de lejanía le da una atmósfera de melancólica espiritualidad.

En sus logros folklóricos de captar un trozo del paisaje, primero ofrecemos al alma la belleza distante y luego nuestro espíritu aparte de saturarse de lejanía, se transporta y parece flotar en un ambiente de idealidad. Esta ficción de hondo contenido espiritual y estético comunica al alma una modalidad sensible y emotiva.

Para enfocar y captar el arte de Jessy es preciso sentir y tener noción de la perspectiva, es decir de la dirección, distancia y posición de las cosas en la naturaleza y en el alma. Una estampa del amanecer, un rincón florido del valle son en si bellezas, se mire de donde se miren como lo hace en su poesía.

Pero si a esta estampa y rincón florido asocia el hombre de las culturas el acervo de las imágenes y emociones de su experiencia, y, al contemplarlo lo hace ubicándose desde cierto punto del horizonte y desde tal altura emotiva logrará advertir y suscitar una riqueza de emociones que las demás personas no alcanzarán.

Tiene del paisaje Jessy como toda belleza un poder de seducción sobre el hombre que muy fácilmente se apodera de él. A fuerza de admirar las maravillas de la naturaleza se encarna con ellas. El primor de los prados y el fulgor de las auroras vive en sus entrañas; su corazón es como un ánfora en el que se escancian todos los perfumes y su alma una lira en el que vibran todas las melodías.

La alegría y la fiesta de Jessy son su propia alegría y fiesta y son suyos la melancolía y la pena de las tardes. Tanto es su compenetración que el paisaje es la visión de sus pupilas, el latido de su ser y el ensueño de su espíritu. Es que todo paisaje tiene la fuerza de una vivencia sicológica, es decir que el alma experimenta y vive la belleza que encarna y sugiere.

Jessy tiene una vida real. Su registro vocal es sorprendente ya lo demostró en Trujillo ganando galardones No en vano el animismo primitivo concebía las cosas de la naturaleza como a seres animados. Nace en los lugares más hermosos del universo, se desenvuelve en un ambiente de admiración, hace acopio de riquezas con la música de sus bardos, el cantar de sus juglares y con el mito y la leyenda del folklore. Adquiere madurez y define su estilo y personalidad, para acabar por esbozar un rostro y delinear su fisonomía.

En esta etapa perfecciona su estilo ganando logros en los grandes escenarios y acrecienta su magia de simpatía y acercamiento y pone en juego la maravilla de su lenguaje de formas, de melodía y color, de su literatura y poética. Esta clave da al hombre una facilidad de adaptación que consterna y sorprende. El lenguaje de formas ha tocado su sensibilidad. El espectáculo de la naturaleza se refleja en su ser con una exquisita emoción. Es en virtud de ésta organización espiritual que entre la naturaleza y el alma se establece una relación de contenidos inmersos y, así, como la perla se hace al molde, el alma se hace al paisaje y nuestra vida al ritmo que irresistiblemente nos envuelve y rodea. Esto explica aquel acendrado amor al terruño y a la patria, aquella fuerza cósmica que atrae al hombre y aquél sentimiento religioso de veneración y cariño que le comunica.

El poder telúrico es mucho más fuerte cuanto más intenso y rico es su contenido y cuanto más sensible son las facultades de Jessy y así difunde en la radio y la televisión su canto andino y promueve la cultura de nuestro Perú profundo Su lucha no termina…sigue por la ruta de la pintura, la música, la danza y su folklore que va de la mano con el color de sus ojos y así se le reconocerá siempre aquí en nuestros corazones como ¨Lluvia en los Andes”.

1 comentario:

  1. necesito contratarla pero ningun telefono contesta es urgente

    ResponderEliminar