martes, 28 de agosto de 2012

FINALISTA EN CONCURSO DE CUENTOS EN ARGENTINA


Selección

Concurso Internacional de Cuento, poesía y cartas del XIII Certamen Internacional. Ciudad de Buenos Aires, Argentina

2012





Buenos Aires, 12 de Agosto de 2012.-



Estimado / a: Julio Olivera Ore

Estimado / a: Julio Olivera Ore

País: USA



De nuestra mayor consideración:



Tenemos el agrado de dirigirnos a usted con respecto al XIII Certamen Internacional de Poesía, Cuento y Cartas HOMENAJE AL AMOR 2012, organizado por nuestra entidad y Auspiciado por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).-



Queremos notificarle que su/s obra/s:

Agua, Agua, Agua

Género Cuento

HA SIDO SELECIONADA





!agua, agua, agua!

El curaka Huaynamango en el gobierno pre-inka se las compuso para liberar a las mozas de chaupis, torongas, quichuas y checras de transportar agua en cántaros desde las lagunas encantadas de shullavara al poblado de Pallasca. Aquellas mozas bellas y macizas eran lindas y arrobadoras y cuando llevaban los cántaros al hombro dejaban admirar senos próvidos y cinturas fascinantes.

Huaynamango se prendó de las gacelas y las cuatro le impusieron la condición de ser suyas si se las liberaba de la esclavitud del agua y del fantasma de la sed, el curaka aceptó las condiciones y enseguida movilizó a su gente y tendió una red subterránea de cuatro canales a prueba de siglos para dar agua a los cuatro barrios donde habitaban sus dulcineas, de huacchumachay o de chonta, de tumabamba o pusacocha, no se sabe de que largas distancias llevó el agua a Pallasca aquél genio enamorado, los canales pasaban por discretos vergeles y llevaban cada una de ellos la fragancia inestimable de la Panisara, el Torongil, de la hierba Luisa e Inquillpuma.

Hizo de los cuatro barrios un edén florido, donde cada una de sus amantes le prodigaban sus encantos, la red de agua iba tatuada en medio del seno de cada una de las mujeres y debería transmitirse igual en la doncella primogénita de la estirpe, al correr del tiempo se secó una vertiente, por el éxodo de las primogénitas no había el plano para la relimpia, la sed y la sequía agobiaban. En algunos pozos una esponja mitigaba la sed, doña Hermelinda fina, última primogénita de la estirpe de Huaynamango casada en buenas nupcias con don Ángel Lagomecino hubo de irse a Chachapoyas a raíz de la expulsión de los jesuitas en la provincia, en la época del virrey Amat, ante la amenaza de sequía un lejano antecesor de don Nabucodonosor Ecobinarrobles se constituyó donde fina y tras un violento proceso judicial se tomó copia de la red de irrigación que escondían los opulentos, marfíleos y pundonorosos senos de la real dama.

La "sentencia" mandó tatuar el plano en el seno de las cuatro doncellas más Apuestas de cada barrio y que la sucesión primogénita continuaría la tradición ininterrumpidamente, cuantas balas y manoplas se han gastado desde entonces cada vez que la sed de los zagales los llevaba a buscar en los senos de las doncellas la red de los puquiales, donde abrevar, y cuando no se hallaban las finas los zagales recorrían por los poblados aledaños en busca de la linfa, cabalgaban briosos corceles, los jinetes iban hieráticos y estatuarios, relucientes, con las cabelleras aceitadas y las frentes altas, empolvadas en el camino, llevaban costosas casacas de cuero, llena de botones; nuevas las botas de tubo, los jatos y los estribos con aderezos de plata y las espuelas roncadoras afiladas y deslumbrantes, del cinto pendía el revólver y una carabina de la frentera de la montura, parecían nuevos pegasos mitológicos o antiguos caballeros de las cruzadas, los caballos de raza, domados para lucirse en las justas patronales de los pueblos eran ejemplares valiosos, los lomos bien conformados, recias las grupas, ágiles y nerviosos los miembros, los cuellos fuertes y flexibles, los crines bien risados, los pechos turgentes y erguidos, las cabezas cortas y en alto y los belfos sensitivos, aquellos corceles eran legendarios.

Al entrar a las poblaciones los caballos acicalaban el paso y los jinetes acomodaban sus posturas, el trote atronaba el espacio y los cascos herrados hacían brotar chispas del empedrado de las calles, los jinetes encabritaban a los potros, los hacían relinchar o piafar dantescamente y con una habilidad extremada retenían a los enajenados animales logrando empalmar un paso galano y marcial, aquellos pasos emparejados eran como endechas y resonaban como himnos triunfales.

Las gentes atónitas de los poblados o huían o se escondían ante el rebullir de los cascos o al atronar de las carabinas.... !!los pallasquinos! !los pallasquinos! ! era la voz de alarma o el grito de ansiedad de algunas valerosas mujeres que desde sus balcones espectaban la entrada apoteósica de los jinetes y el cabrioleo elegante de los corceles, ya cuando el asedio o la conquista no era botín que satisfacía, la carrera volvía a empezar más anhelante y cruenta, los caballos crujían impaciencias, eran incontenibles, saltaban abismos y vallados, más volaban que corrían y de sus fauces y de sus pechos el viento desprendía espumas, como una flecha alada cruzaban los espacios y los jinetes traspasados de emoción con los ojos desorbitados tras la visión del !agua! acosaban a los brutos y en el vértigo de la velocidad parecían escuchar el eco del murmullo de alguna fuente que incitaba el empeño... y en tanto que el sol quemaba inclemente en los campos encandilados, se angostaban los vergeles y la resolana doblegaba a los centauros.

En el camino reseco y calcinado sonaban los cascos como voces crepitantes repercutiéndose en las cumbres y volviendo el eco a resonar !agua! agua !agua! en el galopar acompasado de los corceles parecía escucharse la modulación de !agua! agua! agua! y los jinetes absortos y traspasados jadeaban voces entrecortadas !agua! agua! agua! las miradas desorbitadas en el paroxismo de la ilusión parecían ver caudales de !agua! agua! agua!

miércoles, 25 de julio de 2012

LISTOS LOS TRES TOMOS DE LAS MEMORIAS DE J OLIVERA



Ya van muchísimas hojas escritas y no dicen nada de mis memorias;pues la realidad es esa, que solo comento mis obras y quizá parte de mi vida, como la historia que les obsequio en este instante, que trata de mi juventud enamorada y mis sueños y ensueños de adolescente-

Sus abuelos, sus padres, todos sus parientes habian fallecido uno tras
otro y se han ido quedando solos.
Los primeros amores no se olvidan con facilidad, marcan una vida. A
veces otro sentimiento quizas lo supera, pero cuando no es asi resulta inútil luchar
contra ellos, porque suponen la felicidad del pasado y cuando un sentimiento perdura
muchos años ha de ser positivo.
No se si Héctor Chenedollé se quizo realizar antes de envejecer, pero es
evidente que lo logró pero no con Albertina. Tampoco sé si lo hizo por ella, pero es
igualmente valido.
Evocaron sus besos, dulces, cálidos, apasionados y vehementes. Toda
una relación añeja se cubrió como una nube caliente y poderosa. Habían acaparado
una vida completamente. El destino es jugetón y a veces muy cruel. Hay que tener
voluntad suficiente y también olvido para no traicionarse.
Héctor era de esos hombres suabes, intelectuales, silenciosos,
personales, llenos de ternura que siempre suelen atraer a una mujer. Albertina había
vivido su vida dedicada a la literatura y al arte. Sabia en diferenciar un afecto de un
sentimiento; también sabía que la mujer tiene tanto derecho como el hombre.
Tenía pocos años cuando sintió aquella atracción por Héctor y nunca pudo
sentir lo mismo por otro hombre. Era un amor casi platónico, nunca lo negó, pero
profundo y además siempre tuvo el presentimiento de que Héctor Chenedollé sentía
lo mismo por ella. Imaginaba su alta inteligencia, su firme estatura, su arrogancia, su
pelo negro apenas ondulado y largo, sus ojos café, aveces acerados, mirando de
aquél modo que tal se diría que la despojaba prenda a prenda de toda su ropa y la
dejaba desnuda.
La docencia le atraía, licenciada en Literatura y Letras, su vocación y
su illusion era escribir. Solía enviar colaboraciones a revistas femeninas que no
tenían mucha trascendencia pero que la habrian iniciado en su futura carrera. En
Perú se publicaba mucho pero se leía muy poco. Escribia sobre “El Cholo Meza”, don
Ladizlao F. Meza, huaracino, de espiritu bohemio y rebelde impertinente, cuya
temprana muerte segó antes de llegar a sazón, uno de los valores dramáticos más
firmes de Hispanoamérica. Escribir para que su libro se muriera en un escaparate no
le atraía. Tampoco aspiraba a ser una Best- Séller. Sería demasiada suerte.
Era el vivo retrato de su madre doña Angélica, de esos ojos verdes y
grandes, de mirada acariciadora, cabellera rubia con rulos espaciados; pudorosa en
su intimidad, evidentemente tenía clase, había nacido con ella y la llevaba como un
troféo, sin orgullo y sin soberbia, pero sabiendo que la tenía.
Chenedollé y Albertina se fueron conociendo día a día a travez de sus
cartas y se correspondían en todas sus aspiraciones, en lo físico, lo moral, en lo
intellectual y espiritual. Se amoldaban divinamente.
Los gustos, la comprensión y la tolerancia y, la pasión que inspiran ciertas personas
se daban la mano aquí, en esta pareja.































miércoles, 18 de julio de 2012

Semblanza a un Maestro en este dia 6 de julio

Semblanza a un Maestro en este dia 6 de julio


Obra de amor es el apostolado del maestro . Obra de creación que le identifica a Dios y lo eleva por encima de los padres. Amor y creación cuyas fuerzas secretas tienen la virtud esencial de transformar al amante en la persona que ama, al creador en el ser que crea, de identificar los ideales y los ensueños con el objeto de la pasión y de plasmar la belleza concebida con la encarnación del ser idolatrado y con el resplandor de la ilusión perseguida. El amor convierte la conciencia vulgar en una personalidad creadora y esta conversión es tanto más eficaz cuanto es más pertinaz la idea y más sentida la emoción. Conjunción de fuerzas que subliman al maestro y lo impelen a no vivir otra vida que la de sus alumnos e impregnarse de sus modalidades y armonías y lograr en un rato de misticismo la figura buscada del discípulo, futura proyección de su cerebro y corazón, de sus ideales y sentimientos.

Pero quién es amante apóstol? Desde muy antiguo los términos abundan y lo enuncian. Los griegos a toda obra o concepción grandiosa llamaron magistral y a sus artífices maestros. Aparecieron las ideas directrices y surgió el precepto básico, emergiendo entonces el preceptor. Las ideas y los credos erigieron escuelas y los hombres profesaron una doctrina y apareció el profesor. Las doctrinas se ilustraron y se sustentaron en los foros o en las cátedras y advino el catedrático.

Los Helenos armoniosos y divinos, maestros de la cultura, junto a la noble elegancia del pensamiento nos enseñaron el ritmo bello de la forma y forjaron hombres como dioses. Sócrates y Pericles sintetizaron su época. Los romanos supremamente distinguidos concibieron un tipo de hombre cuyo símbolo más fiel está en la Loba del Capitolio y las testas de Cicerón y Julio César. Los europeos occidentales in surgieron reaccionarios y liberales e hicieron aflorar los temas pedagógicos y jurídicos dando a relucir a Concorcet y ofreciendo un Nuevo tipo de revalidación entre Kant y Napoleón sus más conspicuos exponentes. América se quedó a la deriva, aparecieron reformadores como Sarmiento y hombres libérrimos como Bolívar y San Martín.

Pero en Europa como en América el tipo de hombre se amputó y mistificó dando paso a la tecnocracia y a la especialidad. La postergación del ideal y la promiscuidad de los problemas de la vida dieron al mundo etapas anodinas contra cuya inercia la humanidad reacciona en una inquietud de hacer primar la profesión de hombre y la profesión de técnico. En este empeño pedagógico, en esta ansiedad de un ideal y de un maestro el Magisterio obtuvo carta de ciudadanía regular y aparecieron los maestros, pero con ellos los simuladores apurados en ofrecer un tipo de hombre a la humanidad y un contenido a la cultura. En este estado sintomático en el que los fariseos disputan a los maestros la palestra. El ojo avizor no los confunde. El maestro tiene un ideal que servir y el simulador una empresa que explotar. El maestro se guía por las corazonadas de su pecho y las aletadas de su frente, el simulador por el interés. El uno persigue la perfección, el otro el rendimiento. Tipos del primero son aquellos hombres del Perú que en las estribaciones de los Andes, desnudos y macilentos apalean el alfabeto diariamente y cantan el Himno Nacional. Tipos del simulador están en algunos bancos dorados en las escuelas oficiales y los sillones aterciopelados de algunos liceos particulares, los unos afanados por cobrar la paga suculenta o en colocar algunos millares de sus libros y los otros en arbitrarse algunos centenarios de prosélitos que explotar.

Los maestros sienten, los simuladores calculan, aquellos tienen inquietudes; estos codicia. Los primeros sobrellevan sus fatigas por devoción los otros por especulación. Los simuladores podrán con algún éxito almacenar conocimientos en el niño pero jamás educarlos, porque para lo primero basta la mano anónima, para lo ultimo es menester sentimiento y personalidad. Los simuladores pueden tener ilustración y no pocas luces en la mente, los maestros como Olivera Cortés tuvieron algo más: emoción y sentimiento. Las luces se nublan en la tormenta pero los sentimientos perviven con el ultimo suspiro. Los maestros son apasionados y soñadores, aman a todos y viven por un pueblo entero; los simuladores son mezquinos, quieren solo a sus cofrades y no viven sino para su rebaño.

El maestro nace en cierta hora de grandeza y en cierto clima de libertad. Jamás se improvisa. Puede inaudito revelarse en el frente de la lucha o en el banco de la brega cuotidiana. Cuando nace un maestro con él adviene una estela, su corazón es el norte de sus actos y su cerebro ilumina horizontes y abre senderos en el infinito. En cambio el simulador nace también en un clima propicio en la hora y el tiempo preciso, en que la virtud de la sociedad se relaja y las facultades del maestro se embotan o anquilosan.

El fracaso del maestro es el éxito del rutinario, la proporción de éste está en la magnitud de aquél; es la única y sincera felicidad que les anima y que les da fuerza para vivir. Sin la desgracia del genio languidecerían irremediablemente. A cada tanteo inútil del maestro el empírico cobra alientos de titán y su envanecimiento toca contornos apoteósicos que celebra con inusitado júbilo infantil. Ignorando el valor de un principio jamás le sirven o guardan devoción, lo explotan hasta el agotamiento y como aquellos cínicos taladores de bosques; que no conociendo el afán de plantar ponen fuego a los despojos para solazarse con el macabro incendio.. Nunca son constantes ni conocen los atributos de la lealtad. Cuando adviene alguna formula novedosa y boga en la moda de los términos del terruño están listos a enrolarse a lo que estiman el ultimo grito de la civilización abandonando los cánones que ayer nomás repuntaban la última palabra del progreso. Si alguien en sus filas osa rebelarse del mancornamiento lo denuncian como a disociador y si cae vencido en la jornada el oprobio de la afrenta le añade el estigma de cobarde.

Todo se contagia de embriaguez. Los viejos retratos de familia languidecen las flores de las ánforas se desmaya, la bóveda se esfuma, la estera del piso, se estereotipa y los sofás con sus almohadones tangentes y nervioso posan somnolientos su suavidad lasciva y cómplice.

Tus palabras vibran melodías a la manera de un recital en un torneo florar y arrullan como alondras abrigadas en un solo nido. En su aliento el perfume fragante de las flores de la primavera y el aroma nupcial de los jazmines y naranjos se extienden sobre el corazón y el alma con una suavidad de terciopelo, con una dulzura de miel y con un calor tibio de cuerpo fresco y sabroso.

¿Qué diré de tus ojos donde relampaguen el fulgor de muchos astros encadenados y que de tu fantasía que divaga en el pensamiento y las delicias de los goces más puros y delicados.

Si el fuego de tus ojos te encandila y los mirajes de tu imaginación tratan veloces en tus sienes, tus manos afiebradas por la pasión se encrispan convulsas, tu respiración se have anhelante, tus labios se inflaman en una rabiosa dulzura de granadas abiertas por la excesiva vitalidad, tu talle se siembra en curvas de atrevida voluptuosidad con un candor ingenuo y con una rosadio casto que da a tu ser escorzos de ninfa y pone sobre tu cuello estatuario ansiedad, febril, turbación ardorosa y desosegada.

Cuando la ternura nos diga en un abrazo una nerviosa y ardiente emoción nos asalta, venciéndonos a la caricia al beso consolador ya la dulzura enigmática de su arrobo en cuyo placer el amor cobra esperanzas y la pasión el milagro de mayores promesas de ventura y felicidad fatigados pero no hastiados, envueltos en la belleza de la hora y en la furiosa avidez de su ebriedad apuramos en el beso de aquellas horas y en el placer de los que no vendrán como si la intensidad del presente pretendiera perpetuar la emoción a arrancar un fruto las ardientes linfas del placer.









miércoles, 20 de junio de 2012

DEL PUEBLO DE CONCHUCOS Y DE SU COMUNIDAD





consideración de que en Ancash (Conchucos) se diera el contraste de existir núcleos campesinos atrasadísimos y que evolucionaran en diez años hasta formar una comunidad cooperativa modelo, de un lado, y de otro, de que comunidades campesinas prósperas hubieran evolucionado hasta el extremo de desaparecer como núcleos agrarios para alistarse en las fábricas en algunos casos y en otros sencillamente se hubieran extinguido por la expansión de las haciendas, del urbanismo, ausentismo o éxodo, nos ha determinado hacer la investigación histórica de aquellos cambios.
Lo importante es encontrar los elementos que cambian. Sabemos que los cambios culturales son consecuencia de los desplazamientos de población, más bien que de los desarrollos evolucionarios, que es “la simple conducta del movimiento de la sociedad generada por la integración cotidiana de los hombres, la revolución es el resultado de maduración de las condiciones de desarrollo de cada formación social”.
Este libro serä presentado en el pueblo de Conchucos el dia del Campesino por el Magister Plighio Hidalgo Gonzales y la periodista Elky Cärdenas, en el marco de estas festividades comunales.

La Comunidad del pueblo de Con chucos residentes en Lima Perú, condecora al Dr. Julio Olivera por su labor literaria con una presea en un club de la localidad-
OTROS LIBROS QUE SE PRESENTARAN SON EL SEGUNDO TOMO DE LAS MEMORIAS DE JULIO OLIVERA Y SU FLORILEGIO PERFUMES DE MADRESELVA
Asistimos en estos días a la Fiesta conmemorativa del hecho histórico expuesto. Magdalena del Mar, cumple mas de un siglo de existencia y los cumple en un ambiente nuevo, pero no distinto del que presidió lo esencial de su existencia en los años transcurridos. Magdalena es una ciudad con alma, no es una simple agregación democrática; representa una fase inconfundible de la historia del Perú, en su historia local.
Mi humilde contribución al glorioso Pueblo de Magdalena, en este Ensayo deben pues aceptarlo como tal.
Asi mismo en este segundo tomo inserto un estudio sobre el TABACO en America.
Rodrigo de Xeres y Luis de Torres, comisionados por Colón partieron de Guanahaní (San Salvador) para explorar tierra firme en 1492, internándose en la selva centroamericana. Pudieron mirar un espectáculo nunca antes contemplado, que los nativos de la isla sorbían fuego y arrojaban humo por la boca y la nariz, sin causarles malestar alguno aparentemente. Los indígenas llamaban a esta planta “Cojiva” o “Cohiva”, y los indios de América Septentrional lo llamaban “Petum”.
En el Perú lo llamaban “Sayri”. En Martinea y “Yetl” al Norte del Brasil. Los aborígenes de las Islas occidentales la llamaban “Yoli” y “Shayli” en varias comunidades del Norte de Ancash.
El nombre de tabaco provendría según unos del instrumento en forma de “Y” que los nativos cubanos utilizaban para embriagarse con las exhalaciones del humo. Este aparato fue conocido por los españoles con el nombre de “tabaco”. Posiblemente su nombre se le deba a la provincia de Tabasco, lugar de la Nueva España y no al de la isla Tabago de las Antillas como pretenden algunos autores.
Los nativos americanos en su mayor parte fumaban cigarros envueltos en hojas de maíz o de palmera, demás de usarlo en puros, en pipas, masticado y en forma de rapé como notaremos en el cuadro tentativo de secuencias ecológicas.


















jueves, 8 de septiembre de 2011

Ceremonia de presentacion de los Libros: "Versos en Prosa para Milgycha" "Miscelaneas de Chaskañahui" y "Flores de Amor".,,

Los instrumentos que se entremezclan en los trabajosde Olivera, Cardenas y Navarro son el mito, la magia de lo imaginado, sus relatos viven fuertemente ‘en el reino de la fantasía’ hasta hacerse verdaderos.  Son también una fábula generosa que se nos entrega como un don para ser incorporado a nuestra propia memoria y sus imaginaciones.  La evocación constante y minuciosa de estas fantasías de un pasado que fue, nos dice sin embargo, “existo”.  El testimonio casi reverente de los autores por describir  la grandeza y misterio de nuestro suelo, los parajes de nuestro país donde las arenillas del oro reverberaban en la ribera de algunos de nuestro ríos.

viernes, 5 de agosto de 2011

Miscelaneas De Chaskañahui

MENKANTAS PERU

“MISCELANEAS DE CHASKAÑAHUI”: tiene como finalidad concientizar, estimular y pletorar en el actor social, las contemplaciones, momentos de reflexión espiritual, gratitudes, alegrías, para borrar inmediatamente las tristezas, sufrimientos egoísmos, y la más tediosa envidia, que caracterizan a los hombres mediocres, como diría José Ingenieros, el más brillante filosofo y pensador argentino. Debido a que en el alma existen vacios tan dolorosos y deplorables que matan y destruyen, a veces, el alma humana.
Quien lea este ejemplar comprenderá, la importancia del ser humano sin ignorancia, y conocimiento; para sentir así, las debilidades y fortalezas, que envuelve al nombre. Sin embargo, reconocemos lo importante es la valentía a enfrentar los problemas que aqueja a la sociedad.
Elky Cárdenas L.

Por Julio Olivera Oré
Elky M. Càrdenas Lalangui, nace en Cajamarca, en la Provincia de San Ignacio de Loyola, un 19 de Septiembre. Ante el contacto con el universo, su alma se transfigura, vibra en ondas luminosas y se diluye en el ritmo melodioso del paisaje. Esta fusión y conjunción de aproximaciones, elabora una aptitud y disposición espiritual singular.

En la contemplación del paisaje, no es tanto la vista, sino, el sentimiento que aprecia y valora. Luego se desarrolla en un mundo interior, donde no solo se reproducen los paisajes de la naturaleza, sino, que se transforman y evolucionan profundamente y se ornamentan de florestas emotivas, se orfrebrizan en el oro y la pedrería de la fantasía, se teje con la seda sutil de los ensueños y se tachonan, engarzan y guarnecen con gajos de luz, remansos de lagos y arabescos de jardinería espiritual. Así, de esta manera, estudia en Jaén en el ISTP.”4 de junio de 1821” Industrias Alimentarias, para pasar a Lima a estudiar  Ciencias de la Comunicación en la UNFV.

Es Cantautora, su canto y su baile hace vibrar de emociones telúricas. Interpreta sus canciones con Los Galanes de Chuquibamba; en sus horas libres se dedica a la Estética Personal, con estilo y creatividad. Es apasionada de la Radio, comunicadora; trabajó en Radio Comas, Radio Antarky, y Radio Santa Rosa, donde tiene su propio programa Menkantas Perú; es premiada por la Sociedad Civil Sembrando Valores, por su gestión radial en comunicación y su labor de hacer recordar los Valores a nuestra Comunidad.

Lo que le da sentido, unidad y emoción al paisaje, es el hombre con su facultad de relación y asociación. Y entonces será más bello para aquellos espíritus que como el de Elky, refinados que han acumulado tesoros espirituales y que están en condiciones de revestir con magnificencia e interpretar con mayor acierto y provecho los recursos de la naturaleza. De aquí, que en cierto modo, la verdadera belleza del paisaje radique en la visión subjetiva que suscita. Es en estos dominios cuando la evocación y la fantasía reconstruyen y edifican paisajes y palacios magníficos y suntuosos, quintaesenciados  y refinados hasta el desborde y la embriaguez. La imaginación concibe estampas magnificentes, destaca aldeas edénicas asentadas como en pétalos de rosa o campos de esmeralda, ríos en que la plata riela en los remansos y la pedrería de brillantes se desgrana en las cascadas, lagos tersos y ambarinos sobre cuyos cristales el sol hace acrobacias luminosas y la luna juega a la ronda.
Tal nuestra invitada la Srta. Cárdenas. 

Toma de la escultura, la belleza de la forma y la sugestión de su plasticidad, la maravillosa combinación de los colores de la pintura, el ritmo exuberante de la música, el tema y los personajes del drama, la elocuencia de la literatura y de la religión el misticismo y la pompa fastuosa de su rito. 

Dr. Julio Olivera Oré